Joaquín Sabina y Juancho Ruiz «El Charro»

UNA HISTORIA DE AMISTAD, MÚSICA Y ENCUENTROS
La relación entre Joaquín Sabina y Juancho Ruiz «El Charro» nació en los años de la Transición y se prolongó a través de diferentes encuentros, grabaciones, escenarios y momentos compartidos.

Joaquín Sabina junto a Juancho Ruiz El Charro
Joaquín Sabina y Juancho Ruiz «El Charro»
Cartel relacionado con Joaquín Sabina y Juancho Ruiz El Charro

Documento gráfico relacionado con los encuentros y la trayectoria compartida de Joaquín Sabina y Juancho Ruiz «El Charro».

Joaquín Sabina

Una amistad nacida en los años de la Transición

La relación entre Joaquín Sabina y Juancho Ruiz «El Charro» comenzó durante los años de formación universitaria de Juancho Ruiz, cuando estudiaba Ciencias Empresariales.

A través de Jesús Vicente Aguirre, uno de los nombres fundamentales de la canción de autor riojana, Juancho comenzó a relacionarse con diferentes artistas vinculados al movimiento cultural de aquellos años. Entre ellos se encontraban Joaquín Sabina, Javier Krahe y Alberto Pérez.

Aquella etapa estuvo marcada por una intensa actividad cultural en Logroño. Juancho participaba en la organización de festivales y actuaciones de fin de curso, y en diferentes ocasiones se encargaba también del sonido y de la parte técnica, además de subir al escenario para interpretar alguna canción.

Sabina acudía con frecuencia a Logroño para participar en recitales junto a Javier Krahe y Alberto Pérez, dentro de aquel ambiente de efervescencia cultural que acompañó a la canción de autor durante la Transición.

«Ya me gustaría cantar las mexicanas como tú», le dijo Joaquín Sabina a Juancho Ruiz.

La respuesta de Juancho fue:

«Y yo componer como tú».

Jesús Vicente Aguirre y Joaquín Sabina

Uno de los vínculos fundamentales entre Juancho Ruiz y Joaquín Sabina fue Jesús Vicente Aguirre, con quien Sabina mantenía una estrecha amistad desde sus años de juventud y desde la etapa de exilio de Jesús en Londres.

Jesús Vicente y Joaquín Sabina compartieron recitales y diferentes momentos musicales. Aquella amistad se mantuvo durante los años siguientes y permitió que varios nombres de la canción de autor coincidieran en diferentes proyectos.

En el álbum «Malas compañías», publicado por Joaquín Sabina en 1980, Jesús Vicente Aguirre participó como intérprete de armónica en la canción «Círculos viciosos».

La relación artística entre ambos también se extendió posteriormente a otras composiciones y proyectos vinculados a la canción de autor.

1980 · El comienzo de una relación que también pasó por Madrid

Cuando Juancho Ruiz comenzó su primera etapa discográfica en solitario, después de la disolución del Dúo Vendema, viajó a Madrid para grabar con Dial Discos.

En 1980 registró en Madrid, en apenas dos días, las canciones «Te quiero» y «La vendimia (Fiestas de San Mateo)», acompañado por músicos vinculados al grupo Iregua.

Durante aquella etapa, Joaquín Sabina supervisó y aconsejó a Juancho en el proceso de grabación.

Además, Sabina ofreció su propia casa en el barrio madrileño de La Latina para que Juancho y sus compañeros pudieran dormir y descansar durante aquellos días, convirtiendo aquella estancia en una experiencia especialmente importante para el joven músico riojano.

Más allá de la grabación, aquellos encuentros estuvieron marcados por las conversaciones, los consejos y la amistad que se había ido construyendo desde los años anteriores.

Sabina y la música de Juancho Ruiz

La relación musical no se limitó a aquellos primeros años. Con el paso del tiempo, Juancho Ruiz continuó encontrándose con Joaquín Sabina en diferentes momentos de su trayectoria.

Juancho recuerda especialmente los consejos recibidos de Sabina durante sus primeras grabaciones y su interés por la manera de interpretar y componer canciones.

Años después, Juancho también grabó canciones de Joaquín Sabina siguiendo sus consejos y orientación, entre ellas «Princesa».

En Logroño se ha comentado durante años que la canción «Princesa» podría estar relacionada con una joven de la ciudad. Se trata de un comentario o recuerdo transmitido en el entorno local, no de un hecho que deba presentarse como confirmado.

Los encuentros en Madrid y la etapa con Movieplay

Inventario y la primera etapa de Joaquín Sabina con Movieplay

La relación continuó posteriormente cuando Joaquín Sabina se encontraba vinculado a Movieplay.

Según el testimonio que Juancho recibió del entonces director de Movieplay, en aquella etapa existía cierta preocupación por la trayectoria comercial de Sabina, ya que sus discos no estaban alcanzando las ventas esperadas.

El primer álbum de Joaquín Sabina, Inventario, fue publicado en 1978 por Movie Play S.A. e Iberofon S.A.. Se produjeron 5.854 discos y prácticamente todos los temas procedían de «Memorias del exilio», obra que Sabina había publicado en 1976 en Nueva Voz durante su exilio londinense.

La primera edición de «Memorias del exilio», de unos mil ejemplares, había sido financiada por el propio Joaquín Sabina.

En Inventario participaron Agustín Serrano, responsable de los arreglos, y Pedro Iturralde, encargado de los arreglos de metales.

Algunas canciones, entre ellas «Tratado de impaciencia nº 10», «40 Orsett Terrace» y «Mi vecino de arriba», presentaban un carácter más cercano al blues, mientras que el resto del álbum se apoyaba principalmente en arreglos orquestales y melódicos.

Con el paso del tiempo, Sabina se distanció de aquel primer trabajo y manifestó una especial vinculación con «Tratado de impaciencia nº 10». Del álbum se editaron también dos sencillos, aunque comercialmente pasó prácticamente desapercibido.

Mientras tanto, Juancho Ruiz y el Dúo Gala / Dúo Chapala

Mientras Joaquín Sabina atravesaba aquella primera etapa con Movieplay, Juancho Ruiz desarrollaba una trayectoria muy diferente junto al Dúo Gala, que posteriormente se consolidaría como Dúo Chapala.

En aquellos años, Juancho y su formación estaban logrando una importante respuesta del público, con la venta de miles de casetes y discos de vinilo.

El repertorio incluía canciones como:

  • «El año 2000»
  • «Pero qué contento estoy»
  • «Nostalgias de México»
  • «Tú no me hundes»
  • «Preso nº 9»
  • «Indio»
  • «Nos dimos ánimos»
  • «Lo que son las cosas»

Especial importancia tuvo «Nostalgias de México», considerado por Juancho como el primer popurrí de rancheras con batería pensado para orquestas, una fórmula que posteriormente tendría una importante presencia en el repertorio de numerosas formaciones musicales.

Aquella etapa representó para Juancho un momento de gran actividad profesional y de fuerte conexión con el público, con un repertorio que combinaba la música mexicana, las rancheras y otros estilos populares con una puesta en escena orientada especialmente al directo.

Los encuentros en Madrid

En aquella etapa Sabina estaba trabajando en nuevas grabaciones y Juancho volvió a coincidir con él en Madrid. La relación personal y musical se mantuvo a pesar de los cambios profesionales y discográficos que fueron produciéndose.

Posteriormente, Sabina grabó con Viceversa y realizó actuaciones en Logroño acompañado por su banda.

Cuando regresaba a la ciudad, era habitual que se reuniera con Jesús Vicente Aguirre. En aquellos conciertos Sabina permitía que Jesús y Juancho permanecieran junto a uno de los laterales del escenario, compartiendo de cerca aquellos momentos musicales.

1987 · Carmen, Jesús e Iñaki

Uno de los encuentros más significativos quedó documentado en Logroño el 9 de junio de 1987, con motivo del homenaje y la recuperación de la obra de Carmen, Jesús e Iñaki.

Documento histórico de 1987

La fotografía y la documentación conservada recogen un encuentro en el que participaron Juancho Ruiz «El Charro», Jesús Vicente Aguirre, Joaquín Sabina, José Antonio Labordeta, Imanol, Quintín Cabrera y otros protagonistas vinculados a la canción de autor.

Juancho Ruiz participó además en la producción y coordinación del proyecto discográfico relacionado con Carmen, Jesús e Iñaki.

Después de la presentación del disco, las canciones recuperadas fueron interpretadas en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Logroño, en presencia de numeroso público y de varios de los grandes nombres de la canción de autor.

Aquel encuentro constituye uno de los documentos más importantes de la relación de Juancho Ruiz con Joaquín Sabina y con toda una generación de cantautores vinculados a la cultura de la Transición.

Cuando Juancho y Jesús cambiaron de compañía discográfica

En una etapa posterior, Jesús Vicente Aguirre y Juancho Ruiz decidieron cambiar de compañía discográfica y pasar a 21 Records.

Joaquín Sabina acudió entonces acompañado por otros artistas y presentó el trabajo recopilatorio que Juancho había producido junto a Jesús Vicente.

Aquel momento volvió a poner de manifiesto la relación de amistad y respeto que se había mantenido entre ellos a lo largo de los años.

Una amistad que continuó con el paso de los años

La relación entre Joaquín Sabina y Juancho Ruiz «El Charro» no fue una colaboración puntual, sino una amistad construida a través de encuentros, grabaciones, actuaciones, consejos y diferentes momentos de sus respectivas trayectorias.

Desde aquellos primeros festivales universitarios en Logroño hasta los encuentros posteriores en Madrid y en los escenarios, ambos compartieron una época especialmente intensa de la música española.

Para Juancho, Joaquín Sabina representa además una de las personas que estuvieron presentes en una etapa decisiva de sus primeros pasos como cantante, compositor y productor.

Una relación también presente en la trayectoria de Juancho Ruiz

La propia trayectoria oficial de Juancho Ruiz «El Charro» recoge el encuentro con Joaquín Sabina entre los episodios relacionados con su etapa de formación, su actividad cultural y sus primeros años profesionales.

La colaboración forma parte asimismo del archivo histórico de la web oficial y de la sección dedicada a las colaboraciones artísticas de Juancho Ruiz, donde Joaquín Sabina aparece junto a otros nombres destacados de la música española.

Una historia compartida

Más que una simple coincidencia artística, la relación entre Joaquín Sabina y Juancho Ruiz «El Charro» representa una parte de la historia personal y musical de Juancho, vinculada a la canción de autor, a la amistad y a los encuentros que marcaron una generación.

Recuerdos que permanecen

Con el paso de las décadas, aquellos encuentros forman parte de la memoria personal de Juancho Ruiz «El Charro»: los festivales de los años de Empresariales, los recitales en Logroño, las conversaciones con Sabina, los viajes a Madrid, las grabaciones y los momentos compartidos con Jesús Vicente Aguirre.

Son recuerdos de una época en la que la música, la amistad y la cultura se mezclaban de una manera especialmente intensa y en la que muchos de los artistas que después marcarían la historia de la canción española todavía compartían escenarios, estudios y caminos.